Después de Ricardo

Dos personajes enfermos por una misma ambición de poder.

Sobre "Después de Ricardo"

Descripción

Da igual el tiempo o el espacio. Algunos conflictos son universales y, por desgracia, la situación política internacional nos demuestra que siguen estando de rabiosa actualidad. Shakespeare retrata dos familias enfrentadas por la corona y convierte en protagonista al personaje más sangriento y cruel de todos.

¿Por qué Ricardo III? Quizás no estemos tan alejados de lo que el genial autor Inglés describió siglos atrás. Algunos gobernaron y fueron enjuiciados, otros gobiernan burlando impunemente a la justicia y, conviven con las victimas, amparándose en la falta de memoria histórica que sufre la sociedad actual.

En medio de este circo político está la población. No debemos olvidar que bajo la excusa de luchar contra el terror los estados masacran y exterminan, incondicionalmente, a inocentes todos los días. Nosotros también somos artífices de ese terror. Los sistemas occidentales, tan ávidos de luchar contra integristas y nacionalistas, imponen el terrorismo de estado. La diferencia entre el bien y el mal no sólo es imperceptible en el ruedo político, si no que también es confusa.

Desde aquí, desde el escenario, denunciamos estas situaciones y tratamos de devolver esa memoria histórica haciendo lo que mejor sabemos: Actuar.

Esta es la excusa, la justificación para poner a dos personajes, enfermos por una misma ambición de poder, frente al público. Shakespeare no solo fue un genial autor por su dominio del hecho teatral, ni por la delicada forma en la que sus palabras dan alas a los sentimientos de sus personajes, sino que también fue un maestro retratando lo más podrido del ser humano. La deformidad física de Ricardo III pierde interés frente a la deformidad mental del político. Recogemos el testigo y esperamos el veredicto del público, del pueblo.

Eduardo Velasco

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